El curso de especialización, más que una mera transmisión de
conocimientos, pretende estimular un cambio en la mirada de los
alumnos a través de potenciar actitudes, despertar sensibilidades
y fomentar sus habilidades para:

  • Adquirir una visión holística del entorno en el que se enmarca
    el trabajo del ingeniero y con ello desarrollar una mayor
    sensibilidad por los problemas que en él tienen lugar.
  • Aprender a definir el problema: saber hacer las preguntas
    adecuadas. Sentirse cómodo tratando con la incertidumbre y la
    habitual presencia de requerimientos en conflicto mutuo dentro
    de un mismo programa de necesidades.
  • El desarrollo de la creatividad para redactar planes y proyectos,
    en su sentido más amplio.
    Integrar las capacidades de análisis adquiridas en la formación
    como ingeniero.
  • Saber qué decir y cómo comunicar con claridad las ideas.
    Trabajar en equipo. Trabajar con mezcla de racionalidad
    de disciplinas.
  • Mejorar la capacidad para la toma de decisiones en entornos
    de incertidumbre.
 
El curso de especialización tendrá un carácter predominantemente
práctico en el que se combinará la realización de ejercicios que
potencien la capacidad creativa de los alumnos y su habilidad para
trabajar en equipo, con el estudio en profundidad de casos reales
presentados en primera persona por sus protagonistas, todos ellos
profesionales de reconocido prestigio en el campo de la
planificación, concepción y gestión de infraestructuras. Las clases
tendrán siempre un carácter participativo y en ellas se fomentará el
debate sobre los temas tratados.